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Batlle Planas, Juan

Un Personaje Automatico

Tempera 23x12cm

Juan Batlle Planas (Buenos Aires 1936- Buenos Aires 2016)


“He pintado y pinto como continuación de una ley fuerte y estoy siempre vigilante de lo que mi instinto me manda a través de sus mecanismos irracionales”. Pintor surrealista, movimiento que le proporciona un sistema que le permite la suspensión del control de la conciencia usando metodologías derivadas del automatismo psíquico para la construcción de imágenes. En 1926 comienza a estudiar dibujo y grabado en metal en el taller de su tío José Planas Casas y de Pompeyo Audivert, y realiza sus primeros cursos en la Escuela Industrial. Le interesa ante todo el problema de la energía central del ser, la alianza entre lo irracional y lo racional captado por la sensibilidad. Lee la obra de Wilhelm Reich, estudia la energía biológica, las doctrinas de la psicología de la forma, los conceptos Yoguis, las experiencias del Tibet y la parapsicología. Se relaciona con el esoterismo y busca con afán un origen, un punto de conexión con el Cosmos, con el Gran Todo. De sus exploraciones surgen, en 1936, las “Radiografías Paranoicas”. Los fenómenos paranoicos son imágenes comunes que tienen una doble figuración, Batlle fija y nos hace visibles sus propias imágenes dobles y nos invita a leer en ellas lo que nos plazca, con absoluta libertad, que es una de las premisas básicas del surrealismo. En 1939 Batlle Planas realiza su primera muestra individual en el Teatro del Pueblo, exhibiendo una serie de collages. En 1947 abre un estudio para la enseñanza de Pintura y Dibujo, y difunde sus teorías sobre el uso de la energía humana en el proceso artístico, al que asisten entre otros Jorge Kleiman y Roberto Aizenberg. El Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires lo invita a exponer sus trabajos (1959); la Academia Nacional de Bellas Artes le otorga el premio Palanza (1960) y lo designa Miembro Titular (1962). En esta última época, recibe la influencia del informalismo, que por entonces comenzaba a difundirse. Deriva hacia una abstracción en la que se advierte el uso de una materia espesa tratada muy libremente. Los perfiles y contornos se diluyen en zonas de color y empastes entremezclados. Deja de lado la figura humana para dar paso a su última serie, la de las naturalezas muertas y las abstracciones geométricas.